Cuando eres pequeño, no hay nada peor que una mirada de desaprobación y un duro regaño de mamá y papá. Los chiquillos saben instintivamente cuándo están en problemas y harán cualquier cosa para evitar ser castigados.
Vemos una y otra vez cuál es la estrategia principal de los niños en una discusión: negar, negar, negar.
Puede que no sea una técnica eficaz, sin embargo, es muy graciosa.
Eso es lo que demuestra un video viral reciente de Jacksonville, Florida.
En el corto video clip, Lilyana, de 21 meses, se enfureció por algo inimaginable: ¡comida para perros! ¿Tocó o tocó la comida del perro? Esa fue la pregunta del día.
Si bien los niños necesitan muchos años para desarrollar completamente habilidades lingüísticas complejas, Lilyana hizo todo lo posible para defenderse de todos modos.
Su estrategia fue simplemente negar una y otra vez que lo había tocado. Solo había un problema… sus padres Sarah y Tim efectivamente la vieron hacerlo.
“La discusión comenzó porque antes, cuando estaba lavando platos, Lilyana se acercó y casi agarra un cuchillo afilado, así que mi esposo le dijo que no lo tocara y ella dijo que no lo tocó”, explicó Sarah al Daily Mail.
Lilyana luego comenzó a tocar otras cosas que se suponía que no debía hacer en un acto de rebeldía.
Muy pronto, se acercó y empezó a sacar la comida del perro de su plato. Fue entonces cuando comenzó el principal desacuerdo que aparece en el video.
Sarah inmediatamente le llamó la atención.
Sin embargo, Lilyana no estaba dispuesta a admitir su culpabilidad tan fácilmente, al menos no sin luchar. Su objetivo era negar cualquier participación hasta el final de los tiempos. Mientras no se rindiera, ganaría el debate.
Su mamá le preguntó si volvió a tocar la comida del perro y su respuesta fue fuerte y clara, según ella, definitivamente no lo hizo.
“No, no toqué la comida”, grita Lilyana.
Es uno de los ataques de cólera más adorables que jamás hayamos visto.
Lilyana se mantuvo firme y se negó a ceder. Continuó negando cualquier mala conducta repetidamente durante casi dos minutos.
“¿Qué niño de 21 meses no lo intenta? Se dio cuenta de que le estábamos tomando el pelo y que estaba siendo graciosa, así que siguió diciendo que no había tocado la comida”, dijo Sarah.
No importaba cuántas veces su mamá le dijera que la vio hacerlo, Lilyana no estaba interesada en dar marcha atrás.
Finalmente, su papá tuvo que interceder.
Se inclinó para ponerse a su nivel y reafirmó que sí, que él también la vio tocar la comida. Incluso pudo recordar algunos detalles cruciales sobre el crimen: lo hizo con la mano derecha.
Sin embargo, Lilyana no se preocupó por la evidencia o los testigos.
En su mente, ella era completamente inocente. Todo lo que Sarah y Tim pudieron hacer fue reírse de lo graciosa que estaba siendo su hija.
Al final del video, todos se estaban riendo a carcajadas e incluso Lilyana mostró una pequeña sonrisa en su rostro.
En el fondo, sabía que no era tan inocente como lo estaba reflejando. Su enojo cuando gritaba era solo una graciosa fachada.
Sin embargo, entendemos por qué sus padres se enojaron con ella.
Los niños de esa edad no solo son propensos a comer comida para mascotas, sino que también pueden causar un gran desastre. Podemos entender totalmente por qué a los padres de Lilyana no les gustaba. Se supone que esa comida es para el perro y no para nadie más.
Además, los padres estaban tratando de transmitir una lección sobre cómo aceptar la responsabilidad de nuestras acciones. Sin embargo, en esta oportunidad intentar que Lilyana aceptara la culpa por tocar la comida fue una batalla perdida. Quizás los padres puedan volver a intentarlo en unos meses, aunque, de alguna manera, realmente dudamos de que las cosas vayan a ser diferente.
Mira a continuación el gracioso video de la chiquilla que niega haber tocado la perrarina a continuación.
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